sábado, 26 de enero de 2013

Primer día de clase de español como L2


¿Cómo podemos romper el hielo el primer día de clase? 

       Para poder comenzar a dar una clase de ELE es imprescindible tener en cuenta,  en primer lugar, las expectativas de nuestros alumnos, es decir, lo que los alumnos esperan de la asignatura. Sería un buen comienzo el escuchar a nuestros alumnos, preguntarles qué esperan de las clases y explicarles también qué esperamos nosotros como profesores de ELE. Después podemos analizar todos nuestras expectativas y pensar si son o no realistas o estamos siendo demasiado ambiciosos. En el caso de que no coincidamos con nuestros alumnos podemos negociar con ellos. Esta es una buena manera de romper el hielo el primer día de clase. Lo importante es que todos sepamos de dónde partimos y hacia dónde vamos. Sería una buena forma de continuar con la actividad, pedirle a nuestros alumnos que expongan las razones por las que desean aprender español, de manera que les estaremos invitando a compartirlo también con sus compañeros, de nuevo una buena manera de romper el hielo y fomentar una buena relación en nuestro grupo de alumnos ya que, con esto estamos favoreciendo el que se conozcan unos a otros.
      En el caso de que los alumnos sean principiantes absolutos, no vemos ningún inconveniente en que estas conversaciones se mantengan en su lengua materna o en una lengua conocida por todos los alumnos, en caso de que nuestro grupo de alumnos sea multilingüe.
      Como profesores de ele, es primordial que desde el primer día de clase nos encarguemos de incrementar o crear motivación. Es importante que el fomentar esa motivación no sea sólo tarea a tener en cuenta el primer día sino que será algo que debamos trabajar cada día con nuestros alumnos, puesto que es un factor clave para el aprendizaje de los alumnos. Para incrementar esa motivación en nuestros alumnos y seguir trabajándola a lo largo del curso, el primer día de clase podemos realizar las siguientes actividades que nos ayudarán, como profesores de ele, a conocer mejor a nuestros alumnos para poder trabajar de manera eficaz la motivación:

   - Averiguar qué quieren nuestros alumnos y cómo esperan conseguirlo. Para ello, podemos pedir que realicen un test. Así, podremos ajustar, en la medida en que sea posible, nuestro programa con el objetivo de que nuestros alumnos se sientan positivos ante el curso de ELE.

   - Buscar temas que les interesen. Además, al final de cada sesión, podemos preguntar a nuestros alumnos qué les ha parecido. Nos ayudará a mejorar ciertos aspectos.

     Para concluir, debemos tener en cuenta que el primer momento de cada clase está dedicado a saludar a nuestros alumnos, para seguir inmediatamente con cuestiones de organización, corrección de deberes, pasar lista, etc. Y con la presentación de la clase de ese día, es decir, plantear a los alumnos qué vamos a hacer en esa clase, cuál es el objetivo de esa sesión y de las actividades que vamos a plantear. Es a partir de este momento cuando se empieza a crear un ambiente de grupo, rompiendo la barrera entre profesor/a y alumnos. Debemos, pues, asegurarnos de que no hay impedimentos para la comunicación. Para ello, comprobaremos que todos podemos vernos y oírnos de manera correcta. A partir de aquí, la disposición dependerá de los objetivos de cada actividad. Un cambio de dinámica no es un capricho, todo en clase ha de estar estudiado previamente para el profesor. Debemos comprobar que el objetivo de cada actividad es claro y que la actividad llevada a cabo para ese fin es la más adecuada. Nunca debemos realizar actividades sin un objetivo reflexionado y planteado previamente porque podría no salir bien y el alumno podría confundirse.

Clase de Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Segundas Lenguas. Universidad de Alicante.


No hay comentarios:

Publicar un comentario