¿Cuál es el mejor método para enseñar gramática frente a los métodos tradicionales?
La gramática ha sido tradicionalmente el centro de la enseñanza de idiomas. Sin embargo, con las nuevas corrientes metodológicas ha habido, durante algún tiempo, un cierto rechazo a que la gramática sea el eje del aprendizaje de un idioma puesto que era considerada no comunicativa. Lo que ocurre es que se ha prescindido totalmente de la enseñanza de gramática en algunos casos y esta no es una opción muy acertada, puesto que algunos profesores no estaban acostumbrados a utilizar otros métodos de enseñanza.
Desde nuestro punto de vista, el aprendizaje de la gramática puede ser una ayuda para nuestros alumnos aunque no es un elemento imprescindible y, por supuesto, no ha de ser el único objetivo de nuestras clases.
Algunos libros de texto están centrados única y exclusivamente a la enseñanza de gramática, sin utilizar ningún contexto, por lo que todas las actividades carecen de sentido. Debemos siempre tener en cuenta que el factor de la frecuencia es determinante para llevar a cabo nuestra labor de enseñanza, es decir, debemos enseñar a nuestros alumnos cosas útiles, que vayan a utilizar de manera frecuente (situaciones cotidianas, léxico frecuente…) siempre partiendo de esta base porque de no ser así, no merecerá la pena. Además, es muy complicado que el alumno retenga una información determinada si ésta se presenta de manera aislada. Desde la propia experiencia, debemos saber que enseñar determinadas estructuras gramaticales de forma aislada es tarea inútil porque pronto se nos olvidará lo aprendido y no habrá servido de nada. Además puede resultar aburrido para el alumno y causar una gran frustración que desembocará en un aprendizaje también frustrado. Pero debemos tener en cuenta que el hecho de que el mal uso que hacen algunos libros de texto o algunos profesores de la gramática no quiere decir que no pueda enseñarse de forma adecuada. Por lo tanto, debemos atender al problema de enseñar gramática como un problema metodológico. No tiene por qué ser necesariamente una tarea aburrida, repetitiva y poco efectiva porque esto dependerá de la forma en la que se lleve a cabo su enseñanza.
Asimismo, a nivel personal, mis profesores han utilizado el método de rellenar los huecos en las oraciones, o bien dando el resultado y teniendo que colocar el adecuado en su hueco correspondiente o bien no dando ningún resultado y teniendo que saber cuál es el más adecuado para esa oración. No creo que éste sea un buen método; quizás pueda utilizarse en algún momento con algún objetivo en concreto pero se utiliza de manera muy recurrente y, teniendo en cuenta que este tipo de ejercicios no tiene un contexto, la actividad carece de sentido cuando se hace de forma demasiado frecuente y sin dar ningún contexto al alumno. En esta misma línea, debemos tener en cuenta el factor de la frecuencia en la enseñanza de contenidos a nuestros alumnos, es decir, debemos tratar de enseñar aquello que nuestro alumno pueda necesitar de manera frecuente en su vida cotidiana y rellenar huecos sin aportar un contexto previamente no cumple, en absoluto, con esta idea de la frecuencia y de la necesidad de los alumnos. Este es quizás el motivo por el que la enseñanza de gramática ha perdido importancia a lo largo del tiempo, llegando incluso al punto de desaparecer en algunos métodos de enseñanza. Los objetivos no se cumplían pero esto se debe probablemente a los métodos incorrectos en su enseñanza que no han sido efectivos.
En lo que respecta a la forma de presentar gramática de forma efectiva, podemos hacerlo mediante la combinación de distintos ejercicios, no sólo el rellenar huecos. Podemos incluir en estos ejercicios la comprensión auditiva (mediante un Cd por ejemplo), podemos dar a nuestros alumnos dos estructuras oracionales parecidas, una de un uso común y estándar y otra estructura parecida que sea incorrecta para que, entre ellos, traten de averiguar por qué una es correcta y por qué la otra no. De esta manera no sólo practicaremos la formación de estructuras correctas desde algún aspecto gramatical sino que favoreceremos la interacción entre los alumnos y pondremos en práctica la capacidad oral de cada alumno.
Otro posible ejercicio para poner en práctica la gramática teniendo en cuenta el factor de la frecuencia con la que nuestros alumnos se van a encontrar con determinadas estructuras, podría ser que nuestros alumnos vayan aportando sustantivos y adjetivos para formar frases correctas utilizando el “ser” o el “estar”. Este, además de ser un uso frecuente, es un error muy común. Es muy posible que nuestros alumnos presenten importantes dificultades a la hora de diferenciar entre el uso del “ser” y el “estar”. De modo que podemos encontrarnos con un uso frecuente de construcciones como *Soy muy contenta. Este tipo de ejercicios les servirá de gran ayuda en el uso cotidiano de la lengua y nos servirá asimismo para detectar errores fosilizados en nuestros alumnos, es decir, aquellos errores que aparecen en el uso frecuente de la lengua y que son difíciles de corregir puesto que el alumno/a parece haber asumido ese error como la forma correcta. Dichos errores son complicados de corregir pero este tipo de ejercicios, practicando gramática con contextos de la vida cotidiana, nos ayuda a localizarlos y a corregirlos de manera progresiva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario